Espantando tachas
Aunque solamente fueron tramitadas cinco de 25 tachas (al menos 3 de ellas entrañan dos y hasta 9 señalamientos en un solo documento) presentadas contra la fiscal general Consuelo Porras, la opinión pública nacional e internacional se ha enterado de cuán cuestionada está la fiscal general.
La batalla por la opinión pública la pierden Consuelo Porras y sus fieles comisionados, porque la falta de reconocimiento a su honorabilidad e idoneidad no pueden caer más bajo.
La fiscal no se ha salvado de presentar descargos, aunque ella podría optar por no pronunciarse sobre los cuestionamientos en su contra. Tampoco se descarta que la emprenda contra los comisionados que votaron a favor de tramitar las denuncias en su contra, como amenazó en 2022.
Queda ahora en el debate los motivos que orillaron a los decanos de la USAC y la UdeO, Henry Arriaga y Donald González Cuevas, a rechazar absolutamente todas las denuncias contra la fiscal. Tienen motivaciones diferentes, sin duda.
También hay que establecer las diferencias en el rechazo de otros comisionados, como los decanos de Upana y la U. da Vinci; Claudia Paredes, presidente de la CSJ; y Alicia Franco, presidente del Tribunal de Honor del CANG.
Por aparte, es necesario decirlo, algunas tachas se fundamentaban solamente en recortes de prensa; copias de publicaciones de medios digitales; sin más documentos.
Eso indica que hace falta mejorar la calidad y el soporte de los cuestionamientos, con un poco más de dedicación a la hora de redactar y fundamentar las denuncias de impedimento.
